La Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos, adoptada en el 2005 (UNESCO) tiene el objetivo de proporcionar un marco universal sobre los principios y procedimientos que sirvan de guía a los Estados en cuanto a legislaciones, políticas en el ámbito de la bioética. Además, es importante mencionar el respeto de la vida de los seres humanos, la libertad de investigación científica y los beneficios del desarrollo científico y tecnológico[1].

El término bioética fue dado a conocer por Fritz Jahr en 1927, quien lo conceptualizó en la ética de las relaciones de los seres humanos con los animales y la naturaleza; sin embargo, es Van Rensselaer Potter quien lo incorpora en el artículo Bioética, la ciencia de la supervivencia, publicado en 1970. En la década de los años setenta, también se conocen instituciones dedicadas a estos temas como la Universidad de Georgetown, en Washington, D.C., que se focalizó en el ámbito de las ciencias de la salud y los avances científico-tecnológicos. De igual manera, en el año de 1972, André Hellegers crea el Instituto de Bioética Joseph and Ross Kennedy, y en Europa, en Barcelona, en 1975, se crea el Instituto Borja de Bioética[2].

En las tres últimas décadas del siglo XX, el desarrollo de la cultura tecno-científica y el impacto de los movimientos de la sociedad civil, dieron lugar a una serie de acontecimientos para el desarrollo de la bioética. A partir de los años ochenta, se extendió a los países europeos y desde los años noventa hasta la actualidad, se ha podido notar un desarrollo en la región latinoamericana. Un ejemplo de la internacionalización de la bioética son los principios o postulados que establece la escuela europea: vulnerabilidad, dignidad, integridad y autonomía, los cuales son llamados principios tradicionales[3].

La bioética emerge como resultado de tres aspectos: 1. La aparición del paradigma de los derechos humanos, en el ámbito de la posguerra mundial y el movimiento de derechos civiles en Estados Unidos, ambos en su relación con la medicina y la salud; 2. El poderío y ambigüedad moral del desarrollo científico y tecnológico, sus implicaciones para la supervivencia de la especie humana y el bienestar de las personas, así como el cuidado del medio ambiente; y 3. Los problemas de justicia en el derecho a la protección universal y acceso a los servicios de salud”[4].

La bioética no sólo trata las cuestiones morales en el ámbito de la biomedicina, sino que además incluye modelos explicativos sobre la conducta humana (p.ej. debate entre el determinismo biológico y la influencia ambiental), metáforas y modelos sobre el papel de los genes, etc. Además del estatuto de lo humano al comienzo y al final de la vida; estado vegetativo persistente; relación entre la dotación genética y la identidad del individuo, etc.[5].

Basados en lo anterior, es posible confirmar que la labor del ingeniero biomédico debe conocer los objetivos y los principios fundamentales de la bioética, puesto que su trabajo trata sobre el diagnóstico y tratamiento de personas, lo cual implica tener conocimiento de los principios básicos éticos, recordando que su actuación en algunos casos está directamente relacionada con la preservación de la vida del paciente[6].

La bioética para el ejercicio de la Ingeniería Biomédica está totalmente relacionada, debido que el ingeniero biomédico actualmente cumple funciones de “investigador y dise­ñador de equipos biomédicos, consultor en la gestión de tecnologías biomédicas, gerente, asesor técnico o ingeniero de proyectos en la modernización el equipa­miento tecnológico de hospitales, jefe de departamento de mantenimiento en instituciones hospitalarias, super­visor e instructor de personal médico y paramédico en su área de competencia, jefe del departamento de in­geniería clínica, gerente o promotor comercial para las empresas productoras o comercializadoras de equipos médicos, asesor de instituciones hospitalarias para la implementación y supervisión de las normas nacionales e internacionales de bioseguridad y las que regulan el uso de equipamiento tecnológico biomédico”[7].

En el pasado, la bioética sólo se aplicaba el Código de Ética Médica; sin embargo, debido al desarrollo tecnológico de los últimos años, y por las problemáticas que su uso ha genera­do, es necesario reconsiderar los planteamientos de la bioética y su aplicación en el campo de la ingeniería biomédica, debido a que siempre que el actuar humano implique la vida, la bio­ética estará presente. Es ne­cesario hacer algunas reflexiones sobre el acrecentado avance tecnológico y científico, ya que para muchos inves­tigadores y científicos pareciera que prima lo científico-tecnológico y lo económico por encima de los valores na­turales y fundamentales de la vida. Algunos de los problemas éticos que en la actualidad existen son: la investigación con seres humanos, la euta­nasia, el aborto, la eugenesia, la ingeniería genética, el cambio de sexo[8].

Es importante recalcar que la Ingeniería Biomé­dica es una disciplina en la que convergen dos grandes ciencias: la medicina y la ingeniería. Hoy en día se ha logrado un posicionamiento im­portante de esta profesión y se ha generado un recono­cimiento en la sociedad debido las nuevas necesidades planteadas en ésta área de estudio y que tienen que ver con el desarrollo tecno científico de la ingeniería y la medicina con algunos resul­tados como son el corazón artificial y el equipo de diá­lisis que hace las veces de riñón; sin embargo, el afán de conocimiento, provocó que muchas de las técnicas recién encontradas, rápi­damente fueran aplicadas en seres vivos sin un control social. Situación que requiere que en la actualidad se regulen dichas prácticas[9].

 

El lograr un acercamiento sobre la Bioética apli­cada a la Ingeniería Biomédica, sólo es posible a partir de algunas de las definiciones que en el medio acadé­mico se han generado. Para el Doctor Gerardo Sela Ba­yardo (2009) la bioética es “La conciencia de la ciencias médicas y biológicas, como una práctica dinámica, racio­nal, y reguladora de los valores éticos y deontológicos con la característica de ser multidisciplinaria y que tiene como objetivo la preservación de la dignidad humana en sus diversas expresiones”. Para el Doctor Julián Bayardo (2009) “a bioética es el cuidado de la vida”, y para la Doc­tora Silvia Brussino (2009), filósofa argentina, la bioética es “un conjunto de temas atravesados por el cuestiona­miento de la ética ante la idea del avance tecno científico como progreso lineal de la humanidad[10].

 

Es importante que el ingeniero biomédico tenga en cuenta estas definiciones para obtener una práctica responsable de la ingeniería y que le sirva al profesional como material de estudio y reflexión, para afrontar las responsabilidades que implican la aplicación de la tecno­logía a la ciencia médica, en la que el biomédico tendrá que tomar decisiones y plantear soluciones a problemáti­cas propias de su ejercicio profesional[11].

 

Muchas personas estaban de acuerdo con la experimentación con anima­les era válida en la medida en que permitía saber sobre los efectos de medicamentos y procedimientos, prime­ro en animales y luego aplicarlos al hombre. Pero no se pensó en el dolor, sufrimiento y devastación de muchas especies que fueron sometidas a la irracio­nalidad del hombre que en su afán de lucro, no so­lamente en el ámbito académico sino también eco­nómico. Hoy en día existene organi­zaciones que empiezan a luchar contra el tráfico de anima­les y piden a la comunidad científica que respete la vida animal. Pero, cuando el hombre se da cuenta de esta problemática con respecto a los animales ya es tarde muchos científicos y laboratorios han empezado a desa­rrollar experimentación con seres humanos, por ejemplo, comenzando con los ha­bitantes de los países pobres[12].

 

Las palabras ciencia, tecnología y bioética, nos lleva a tener que pensar en la responsabilidad de la actuación del ser humano y su compromiso con el cuidado y preservación de la vida en cualquiera de sus manifestaciones. “El rol del investi­gador científico y tecnológico dentro de la sociedad im­plica tener claro el horizonte de su trabajo, los medios y los fines de los que dispone como sinónimo de comple­mentariedad entre los avances que genera y la dignidad de los seres que habitan el universo. El uso indebido e irracional de los seres humanos, de la flora y la fauna, no es sinónimo de progreso”. Se han dejado de lado los valores de la persona y se ha puesto en un primer lugar el reconocimiento y el valor económico por encima de los valores naturales y fundamentales de la vida. Por esta razón, deben existir normas cada vez más exigentes, con el fin de recordar la importancia de los principios rectores de la Bioética aplicada a Ingenie­ría Biomédica con el rol profesional del ingeniero biomédico para que se reconozca y tenga claros los alcances de la profe­sión y no sólo con relación a los equipos sobre los que tiene que trabajar. Lo cual genera el gran desafío de no perder de vista lo realmente importante que es la vida y dignidad humana.

Referencias:

[1] http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=31058&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

[2] http://www.conbioetica-mexico.salud.gob.mx/interior/queeslabioetica.html

[3] Id.

[4] Id.

[5] Id.

[6] Revista Latinoamericana de Bioética. Reflexiones sobre bioética e ingeniería biomédica. Margarita María Pineda Romero y Carolina Gonzáles Guerrero.

[7] Revista Latinoamericana de Bioética. Reflexiones sobre bioética e ingeniería biomédica. Margarita María Pineda Romero y Carolina Gonzáles Guerrero.

[8] Id.

[9] Id.

[10] Id.

[11] Id.

[12] Revista Latinoamericana de Bioética. Reflexiones sobre bioética e ingeniería biomédica. Margarita María Pineda Romero y Carolina Gonzáles Guerrero.

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